Mujeres y Ciencia: Susan Jocelyn Bell Burnell

Muy buenos días. Ayer tuve el privilegio de hablar con Susan Bell, descubridora del primer púlsar, en 1967 y a la edad de 24 años, para solicitarle una entrevista escrita. Ésta, accedió gustosamente y hoy voy a tratar su biografía de forma resumida para que la conozcáis y, en los comentarios, podáis incluir vuestras preguntas. Porque sí, podréis participar en ella.

La Dra. Jocelyn Bell Burnell recientemente.

Susan Jocelyn Bell Burnell (15/6/1943, Belfast, Irlanda del Norte), es una astrofísica famosa por haber co-descubierto el primer púlsar, a la edad de 24 años, en 1967. Gracias a este descubrimiento, se pudo demostrar la teoría de la evolución estelar, en especial los destinos de una estrella cuando muere, sobre los cuales ya hablé en ESTA ENTRADA. Además, a esto se une la condición de ser mujer, algo que, en su campo, era minoritario y discriminatorio y, todavía en muchas sociedades, es objeto de prejuicios y vetos, por lo que se destaca por haber defendido la igualdad de la mujer en la Ciencia y por haber sido toda una pionera. Su carrera continuó con múltiples galardones, millonarios algunos de ellos, por sus aportes no sólo restringidos al campo de la teoría evolutiva estelar. Entre ellos, debería encontrarse el Premio Nobel de Física en 1974, pero -inexplicablemente para la comunidad científica- el destinatario fue su profesor de tesis quien, supuestamente, descubrió los púlsares. Esto fue criticado por Fred Hoyle y otros eruditos más, que veremos.

Desde su nacimiento, en Irlanda del Norte, su padre, arquitecto del planetario Armagh y hombre culto, espoleó a su hija para que se formase en las Ciencias. Así lo hizo y, sobresaliente en todas ellas, se especializó en la Astronomía. Hasta los 13 años estudió en un colegio común, si bien no pudo tener acceso a las Ciencias porque, a las mujeres, no les estaba permitido estudiarlas. A veces, creemos que el motivo por el cual existe un pensamiento de que las mujeres científicas son pocas es por su menor nota, o porque no generan gusto por una carrera científica. Lo bien cierto es que, hasta hace 50 años, no se les permitía estudiar Ciencias en la mayoría de Universidades, y sigue habiendo lugares en que les está prohibido, incluso, estudiar. En su lugar, les dejaban cocinar, coser, tejer, estudiar asignaturas como existieron en España acerca de mantenimiento del hogar (…). Atávico.

Jocelyn Bell, en la misma época que descubrió el púlsar de 1967.

Tras estudiar en Inglaterra, donde su profesor y mentor en Física recalcó la importancia de no aprender y memorizar datos como si se fuese un loro, sino de sólo aprender lo básico de todos los campos para poder ser multidisciplinario y asociativo (algo que las Universidades modernas parecen no entender, y menos en tiempos de confinamiento), se graduó y doctoró, ascendiendo sorprendentemente rápido por méritos más que sobradamente probados: Universidad de Southampton, University College de Londres, Royal Observatorio de Edimburgh (), entre los años 1980 y 2004, hasta que se convirtió en profesora de la Universidad de Princeton, Decana de Ciencias –lo que le impedían estudiar de pequeña– en la Universidad de Bath y Presidenta de la Royal Astronomical Society. Nunca se retiró, ni dejó de hacer Ciencia. Actualmente, de hecho, a la edad de 76, es profesora en la Oxford University, una de las mejores del mundo en cualquiera de sus disciplinas académicas. 

A todos estos méritos se unen decenas de ponencias y otros cargos. Jocelyn, además, fue enseñada en un colegio de cuáqueros –un tipo de religiosos-, desarrolló una faceta espiritual muy grande y elevada, y llegó a escribir acerca de cómo podía compaginarse la religión con la Ciencia sin que estuviesen enfrentadas ni fuese excluyente ‘creer’ con ‘descubrir’. De hecho, después de estos escritos, se demostró que la mayoría de los científicos de renombre de todo el mundo era creyente, ya sea en su Dios o en alguna entidad no necesariamente divina. Si ha habido prejuicios hacia la mujer, que están siendo derribados gracias a Jocelyn, que no los haya contra los religiosos, que también ha pretendido derrumbarlos. Que una Institución los persiguiese no implica que una persona que crea en una entidad deba renegar de ella para formar parte de un gremio.

Jocelyn sosteniendo el famoso registro del primer púlsar, en 1967.

El descubrimiento del púlsar

Jocelyn, como hemos dicho, se graduó en la Universidad de Glasgow (Escocia), en ‘Filosofía Natural’, el actualmente ‘Grado en Física’ en las universidades de todo el globo. Además, lo hizo con honores, como una de las mejores físicas de todo el Reino Unido. Esto le permitió avanzar hacia el Doctorado, pero esta vez en una universidad todavía mayor: la de Cambridge. Allí, fue alumna de Hewish, con quien realizó su tesis doctoral. Ella pretendía construir nuevas herramientas para estudiar quásares –objetos casi estelares, muy energéticos, de índole galáctica-, ya que estaba interesada en este reciente descubrimiento y en la teoría de la evolución estelar. Lo que no sabía es que, pretendiendo esto, sería artífice de otro nuevo descubrimiento en, precisamente, el campo de su interés.

Corría julio de 1967, semanas después de su 24º cumpleaños, cuando detectó ruido en los papeles del registrador construido. Éste, barría el cielo y buscaba señales para detectar quásares, los cuales tenían una serie de signos al ser observados radioastronómicamente. La señal de ruido no parecía ser ruido, ni tampoco un quásar, puesto que emitía pulsos exactamente iguales en frecuencia e intensidad cada 1.33 segundos. Esta señal que, como la señal Wow! décadas después, se creía extraterrestre debido a que no se conocía su porqué, fue apodada como LGM-1 o ‘Little Green Man-1 (One)’, hoy PSR B1919+21.

Este trabajo, cuyo supervisor era Hewish, valió un Premio Nobel para éste, sin saber que la responsable de los hallazgos, cálculos y la defensora de dicha tesis, era Jocelyn Bell, sin embargo, ésta quiso quitar hierro al asunto. Afirmó que Hewish creía que era mero ruido de fondo, hecho por humanos, y que le tocó, a ella, revisar 30 metros de papeles que registraban los instrumentos cada noche hasta explicar que era una fuente desconocida. Los profesores, con estas informaciones, se reunían en torno a su tesis sin informarla ni permitirle participar. Esta fue una de las mayores controversias en la ciencia moderna (tan sólo fue hace 46 años), y terminó por declarar que el motivo de éxito de todo trabajo radica en la responsabilidad del supervisor, que no era prestigioso para la Academia otorgar el premio a una estudiante, y que le importaba su buena compañía (estar rodeada de grandes científicos).

Jocelyn Bell en una biblioteca científica, recientemente.

Zanjada esta polémica, recientemente ha sido y sigue siendo profesora en la Universidad de Oxford, ha recibido el premio de 3 millones de dólares de Avances en Física Fundamental o ‘Breakthrough’, en inglés, por este descubrimiento que, ahora sí, le atribuyen a ella. Jocelyn, lo donó a la financiación de mujeres, minorías étnicas, gente sin voz y estudiantes refugiados cuyo sueño es devenir en físicos, fondos que gestiona el Instituto de Física ya que, afirma ‘ella quiere evitar el sesgo inintencionado de la Ciencia contra ciertos grupos sociales’. También fue nombrada Dama Comandante de la Orden del Imperio Británico, Fellow de la Royal Society y, en la Universidad en que estudio (Universitat de València) se la delcaró presencialmente, en noviembre de 2017, como doctora honoris causa en Física, un título casi inédito en esta Facultad, que se inauguró en 2001 con la Dra. Kandic (2001).

Más palmarés y galardones son el Premio Oppenheimer, la Medalla Michelson del Instituto Franklin, el Premio Tinsley de la Sociedad Astronómica de América, el Magellanic Premium de la Sociedad Filosófica de América, el Janksy del Observatorio Radioastronómico Nacional, la Medalla Herschel de la Royal Astronomical Society y otros premios de menor calibre, pero no por ello menos válidos, entre 1973 y el presente, especialmente, entre 1973 y 1995.

Como veis, es toda una astrofísica, una pionera y avanzada a su tiempo, una mujer humilde, espiritual, reivindicativa, defensora de sus derechos, gran descubidora, posiblemente uno de los mayores genios de la Astrofísica actualmente vivos, una persona de familia humilde, y una persona familiarizada con España, con anécdotas que contar. Que puede hablarnos de cómo fue su infancia, sus primeros recuerdos con la Astronomía, sus vivencias tras el anuncio del Premio Nobel, sus motivaciones, su mensaje a la sociedad, sus mensajes sobre las desigualdades de género o de etnia, y que puede contarnos su labor mejor que nadie en el mundo, al haber sido la primera en conocer su campo de estudio. ¡La inventora y descubridora!

Y vosotros y vosotras podéis enviar vuestras preguntas, aquello que os intrigue, para que os las conteste. ¿Os animáis? ¿No tenéis nada que decir? Os leo en los comentarios.

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