En ningún blog, aunque en la práctica no se lleve especialmente a cabo, debería faltar una carta de presentación. Así que aquí me tenéis.

Mi nombre es Francisco Cebrián y soy un estudiante de  Medicina en la Universitat de València, España. Mi interés por la literatura y la historia me llevó a colaborar en bastantes sitios web hasta que me decidí, a los catorce años, a crear un sitio web de divulgación astronómica, ciencia que por aquel entonces (y todavía ahora) me fascinaba. Y bendita idea que tuve, porque desde entonces he aprendido, he avivado mi espíritu por el conocimiento y la ampliación de horizontes y he conocido a personalidades que me han orientado por los senderos de la ciencia.

Así fue durante un espacio de cuatro años, hasta que la progresión en mis estudios de Biología, Matemáticas y Física me llevaron a dominar conceptos mucho más amplios que otrora de una mayor cantidad de ramas y, por ende, a querer darlos a conocer a todos. Por ello dejé como archivo de consulta Astronomía a tu Alcance (y como recuerdo de una gran época vital que, desde luego, jamás olvidaré) y me embarqué en el proyecto de Ciencia a tu Alcance, el cual está destinado a conseguir todos los éxitos divulgativos que, dentro de su modestia, consiguió el primero.

Como toda persona humana, poseo intereses y preocupaciones, y estos se mueven por el ámbito -más allá de las ciencias- de la música y el deporte, no importa cuáles sean. También disfruto de la lectura a razón de medio centenar de libros al año, curiosamente una minoría de ellos científicos, y de una pasión no muy arraigada en España, pero no por ello menos interesante como es la ornitología -ciencia que estudia a pájaros y aves-. En España tenemos una gran asociación como es la SEO – Birdlife con una cantidad de proyectos y de recursos cibernéticos que impresiona y que os recomiendo utilizar.

Como también soy humano, tengo otra cuenta además de la del blog en la red social Twitter, que podéis encontrar como @Cebriquasar, donde comentaré papers, noticias que vayan saliendo y os hablaré en un contexto más informal que el de la página web. Quien dijese que escritor y lector no podían tutearse estaba muy equivocado.

Sin mucho más que contar, porque tampoco caigo en la categoría de suprahumano, me despido dándoos una cálida bienvenida y esperando que os guste mi página. Un saludo y ¡nos leemos!