Bienvenidos/as de nuevo. Hoy quisiera hablaros de un catálogo histórico de la Astronomía que a día de hoy sigue siendo el más famoso que un observador puede encontrar -y tratar de observar enteramente-: el catálogo Messier.

Retrato de Charles Messier, su inventor

El catálogo Messier fue una lista de astros confeccionada por el astrónomo francés Charles Messier en 1774 -fecha de su primera edición-, quien en un principio la denominó Catalogue des Nébuleuses et des amas d’Étoiles que l’on découvre parmi les Étoiles fixes sur l’horizon de Paris o lo que es lo mismo, en castellano: Catálogo de Nebulosas y de Cúmulos Estelares que se observan entre las estrellas fijas por encima del horizonte de París, y que confeccionó desde un hotel de la capital con su telescopio refractor de 4 pulgadas, un instrumento al alcance de pocos en aquella época.

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Messier confundió la Galaxia de Andrómeda con una nebulosa.

Messier comenzó a confeccionar este catálogo debido a que era un astrónomo muy interesado en la observación y el descubrimiento de nuevos cometas (quizá fue uno de los mayores entusiastas de su generación de astrónomos, sin lugar a dudas). Él, ante la mala calidad de la óptica de los instrumentos de su época, cansado de confundir galaxias irregulares, nebulosas difusas y cúmulos globulares varios con cometas por su apariencia globular, se dedicó a registrar todo el cielo visible para apuntar qué objetos eran y así, en sus futuras observaciones, ver si lo que acababa de observar era un cometa o ‘quelque chose‘. Tal era la calidad de los telescopios en su día -y pretendo ser sarcástico- que confundió, como muchos otros, la Galaxia de Andrómeda con una nebulosa. Y así quedó durante años y años: Nebulosa de Andrómeda. Si os parece exagerado, pensad que no fue hasta Hubble (circa 1920) cuando supimos que esas ‘nebulosas‘ estaban realmente lejos de nosotros y consistían en galaxias exactamente iguales que la nuestra con sus nebulosas, cúmulos y sistemas solares. La Astronomía no se hizo en un día.

Charles Messier junto a su catálogo definitivo, con 110 objetos.

Todo empezó una noche, la del 28 de agosto de 1758, cuando su pasión por los cometas (descubrió 13, pero lo recordamos solamente por su catálogo para evitar confundirlos, paradójicamente) lo llevó a que descubriera, en busca del cometa Halley, el objeto M1, la Nebulosa del Cangrejo. Ése sería el primer objeto que quedase en su libreta como ‘sospechoso‘ y pasase a los anales de la historia. Desde aquel entonces se dedicó a catalogar todo aquello que veía, y en tan solo un par de años llegó a M20, que -no obstante- ya había sido descubierta en 1750 por su compatriota Guillaume Le Gentil.

Esta lista en un principio realizada sólo para evitar su propia confusión fue cobrando gran importancia. En 1774, cuando la compilación comenzó a hacerse extensa y sus primeros descubrimientos de cometas llegaron de forma brillante y por tanto tocaba poner en orden todas sus observaciones, recopiló los 45 primeros objetos, hasta M45  (Las Pléyades). Más tarde, en 1780 y habiendo pasado 22 años desde que observase el primer objeto de su catálogo, recopiló hasta M70, un cúmulo globular más de la constelación de Sagitario. Acabó la tercera y última edición de su catálogo un año después, en 1781, cuando añadió hasta M103, un cúmulo abierto en Casiopea. Por aquel entonces, Messier tenía ya 51 años. El último cometa que descubrió, por cierto, fue en el año 1800, con ya 70.

Crónica original de la observación de la Nebulosa de Orión por Charles Messier. Sería el objeto número 42.

Algún intrépido y astuto lector se habrá preguntado a estas alturas… ‘Y… ¿si contenía 103 entradas, por qué tiene 110?’

 

Messier compiló 103 objetos, pero ya en el siglo XIX, los astrónomos de la época que tuvieron acceso a sus observaciones durante más de dos décadas, descubrieron que Messier había citado, dentro de sus observaciones y bosquejos, 7 objetos más de cielo profundo que él mismo pasó por alto y a los que no daba importancia por no haberlos confundido con cometas debido a su escaso brillo, pero que consideraron oportuno incluir. Algunos, por cierto,  habían sido descubiertos por él y jamás lo supo, como es el caso del Cúmulo globular M3 o de sus últimos objetos, cúmulos y galaxias tenues que ni registró por no confundirlas con cometas y resultaron ser descubrimientos inéditos.

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M3 fue descubierto por Charles Messier en 1764.

No obstante, como digo, fue un gran descubridor de cometas que no pasó a la fama por ello, precisamente. Por tanto, me gustaría hacer un inciso y darle la importancia que merece. Hay que destacar a uno de los mayores descubridores de cometas de su siglo cuya única motivación fue barrer el cielo y encontrar esas pequeñas ‘estrellas con cabellera’ como se las denominaba en el latín, que ha pasado a ser una estrella más del firmamento de la Astronomía precisamente por un catálogo que confeccionó para que esos ‘objetos sospechosos’ como los denominó, no lo entorpeciesen en su labor de escrutinio celeste, y no por los trece cometas que llevan su nombre y apenas han tenido eco en la sociedad.

Ahora bien… ¿Cuál ha sido el legado que nos ha dejado Messier y que continúa hasta nuestros días? Pues nada más y nada menos que uno de los eventos astronómicos más importantes que se realizan de forma anual, la Maratón Messier, consistente en montar el instrumental una determinada noche del año y, en todas las horas que tenga a bien durar, observar los 110 objetos. Lo que hizo Messier en 23 años, pero en tan solo 10 horas (eso sí, con el beneficio de contar con ópticas excelentes y tubos monstruosos).

La Maratón Messier… ¿qué es?

Despliegue promedio de toda Maratón Messier.

La maratón Messier es un evento llamado de tal manera (maratón) por el gran reto que supone, que dura toda una noche, y que consiste en observar en las aproximadamente 10 horas que dura la noche natural (desde el momento en que el Sol se aproxima al horizonte hasta que vuelve a despuntar el alba) todos los 110 objetos del catálogo. Generalmente siempre ha habido una restricción: sin sistemas de guiado, tan solo el buscador y una cámara para dar cuenta de la consecución, aunque hay quienes lo admiten por no ser una competición sino un evento de disfrute.

Muchas maratones comienzan con resquicios de luz para no perder de vista ningún objeto.

Se organiza anualmente cerca de la entrada de la primavera, en torno a la tercera semana de marzo. Esas fechas (varían desde el 20 de marzo hasta abril según el calendario lunar y la meteorología), son las mejores para observar todos los objetos en una misma velada, ya que en esa época hay una transición entre cielo invernal y cielo estival. Por la noche temprana entra el primero y va dando paso, hasta la madrugada al segundo. Como las fechas varían, es posible ver a observadores cazar objetos por solo minutos o montar su instrumental a plena luz del día. Nadie dijo que fuese a ser fácil.

Este tipo de maratones suele reunir a una gran multitud de astrónomos, y es una de las más conocidas por la accesibilidad de sus objetos y su larga duración y requerimientos. Hay quienes la han intentado con prismáticos, valientes de ellos. En España, de hecho, se organizan bastantes a lo largo del año gracias a la gran cantidad de asociaciones que tenemos.

Y esta es la historia de cómo, en una noche de verano, surge uno de los catálogos que, a posteriori, sería el más importante y famoso con el que todo astrónomo a día de hoy cuenta, y que inspiró a otros astrónomos a descubrir y catalogar más objetos aún (de ahí salió el New General Catalogue y el Index Catalogue). Debo reconocer, así à demi-mot que de igual manera que quedan Urano y Neptuno en mi lista de planetas por observar, tampoco he terminado con el catálogo Messier, del que llevo varias decenas observadas, a pesar de que es un objetivo que sigo teniendo en mente. Messier… me llevas siglos de ventaja 😛 🙂

Espero que os haya gustado esta curiosa entrada, si así ha sido os animo a que la compartáis para que más gente se entere de esta gran y paradójica historia y a que nos contéis cómo han sido vuestras experiencias con este catálogo. Un saludo y muy buen día.

 

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